El enduro es la disciplina mas antigua del motociclismo y de hecho, para progresar y perpetuarse en el tiempo, ha tenido grandes maestros y enormes exponentes, algunos desde la faz resultadista y deportiva, otros desde el amor y la docencia por el deporte. Este último seguramente sea el caso de Daniel “El Yeti” Giampietri, “el viejo” para sus allegados, que pisando los ochenta, nos sigue enseñando acerca del espíritu, sin temores a vivir con plenitud y desafiando al tiempo y el espacio (arriba de la moto). El fin de semana pasado, el Aconcagua Motoclub juntamente a la Federación del Deporte Motor de Mendoza y muchos amigos, le realizaron un sentido homenaje, en vida como debe de ser, colocando una placa en el segundo monolito de la cordillera mendocina, para el “Endurista Guardián de Los Andes”, como se lo denomina de ahora en adelante a Daniel, gracias a sus incontables como invalorables aportes al enduro, con una vida dedicada a colaborar, enseñar, cuidar y respetar la montaña.
El momento del descubrimiento de la placa homenaje al Guardián de los Andes en palabras de Oscar Zamora