Desde sus inicios en el motocross desde General Cabrera, al sur de la provincia de Córdoba, hasta tocar cumbre en varias oportunidades del deporte mundial, han marcado el camino de Nicolás Cavigliasso, sobre todo cuando dejo fluir su pasión hacia el mundo de los quads, ya en 2014 participando en el AMA ATV en Daytona o en el mundial en Francia, haciendo su primer pico en el Rally Dakar Perú 2019, donde se llevó la victoria, primera tras la dinastía Patronelli entre los cuatri, donde al subir al podio a recibir su trofeo, se arrodilló y le pidió matrimonio a su compañera de siempre, Valentina Pertegarini, momento en el que empezarían ambos, a escribir una nueva historia de gloria. Aunque intentó un par de veces más con el quad, puede decirse que “la vio venir”, a la futura desaparición de la categoría en la carrera mas dura del planeta, comenzando una nueva metamorfosis, pasando a los UTV que en pocos años, se convirtió en la categoría revelación del Dakar, llegando a este 2025, donde después de muchos entrenamientos, pruebas, decepciones y éxitos, como el de 2024 donde Vale se coronó como la primer mujer campeona del mundo como navegante y el, subcampeón en Challenger, acaban de consagrarse ambos como los mejores del Dakar, en el caso de Nico, siendo monarca en dos categorías distintas, algo reservado a unos pocos en la historia.
Como dijo alguna vez Nelsón Mandela, “la mayor gloria no es nunca caer, sino levantarse siempre”, en esa frase se resumen los logros de Nico y Vale y de muchos deportistas argentinos que riegan nuestra tierra con ella.
Es que a los 10 años ellos ya jugaban a ser novios, anticipando una historia que ni ellos mismos podían imaginar. En la escuela secundaria sus caminos se separaron, pero más tarde, a los 18 se volvieron a unir para no separarse más e incluso, pasar a compartir una misma pasión deportiva. Ella tomó como propia la de él por el deporte motor. “La verdad es que siempre me gustaron el fútbol y el hockey, pero desde que estoy con Nico, que son trece años, que me metí en el mundo del deporte motor y me gusta”, supo decir a otros medios. Y no fue algo tomado a la ligera, dado que después de acompañarlo y asistirlo en los quads, lanzó su carrera profesional e hizo historia, al consagrarse como la primera mujer en ganar el Rally Raid. Pero este año todo iba a cambiar, en realidad más que cambiar, se iba a consolidar, a florecer tras tanto esfuerzo, ya que si bien partieron como candidatos al título a bordo del Taurus del Team BBR, todos sabemos que ganar el Dakar está lejos de ser sencillo, por su dificultad, sorpresas, injusticias y además, porque contaban con 52 parejas con el mismo sueño. No ha sido solo un triunfo, han sido más bien tres, el de cada uno en lo suyo, más el tercero que sencillamente es, el del amor que se tienen entre ellos y hacia el deporte.