A sus 36 años y tras unas semanas de incertidumbre, el piloto finlandés confirmaba finalmente ayer su retirada definitiva como piloto de competición. Juha Salminen deja un poso de 20 campeonatos tras de sí y un escalón propio que esculpe a base de esfuerzo, talento y trabajo en la historia del enduro, que nadie ni nada le podrá negar nunca, se va uno de los mejores. El piloto, aunque con ofertas para seguir encima de la mesa, confirmaba su meditada retirada esta noche en un comunicado.
Quiere darle un giro nuevo a su vida, desde sus inicios en España de la mano de Kari Tiainen, sus primeros mundiales, sus nacionales de enduro en España y Alemania, los campeonatos nacionales de motocross y trial en su haber, el brillante papel en los ISDE, la victoria en Erzberg, y la época del GNCC estadounidense en 2004 que recuerda como de las más prósperas y donde más motivación reunió, son los destellos de una carrera, de una página única y casi inigualable en este deporte que pocos podrán reescribir.
El motivo de su retirada, pensada y repensada desde finales de 2012, no atiende a otros motivos que buscar la razón de la vida fuera de lo que lleva haciendo desde que era niño, competir en moto. El sacar más de si de él en los últimos años era difícil, comenta que en los pasados cinco años ha dado lo máximo para ir más rápido pero que, por circunstancias varias, nuevos recorridos en el enduro, las motos con las que ha competido o su propia persona, poco podía mejorar, mientras que los recién llegados lograban hacerlo.
Juha Salminen actualmente es segundo en el Mundial de Enduro 1 dos puntos por delante de su compañero de equipo Matti Seistola y luchará por ser subcampeón el 7-8 de septiembre en la última ronda del mundial, el GP de Francia en St. Flour. Además competirá en Cassano Magnano, Italia, en el marco del nacional italiano que alterna con el mundial para lograr un nuevo título, entonces se despedirá de las carreras. Adiós campeón.
Texto y fotos: Befurious