Una historia de película, de esas que nos gustan contar encontró su final feliz, con la consagración de Nicolás Kútulas en el día de ayer como nuevo campeón argentino de enduro en Villa Carlos Paz, la misma tierra, el mismo circuito donde en 2012 se le escapaba entre los dedos en su primer intento, el campeonato nacional a manos de Matías Giampietri, otro viejo merecedor de tan prestigiosos lauro.
Un piloto que no empezó allí, sino desde pequeño demostrando sus cualidades y su firme convicción de derribar cualquier obstáculo que lo separara de su sueño, con los títulos y victorias en juveniles, hasta aquella infartante definición en momentos que integraba el equipo KM Sport, llegando a una definición de torneo junto a Giampietri, que empatados en puntos y hasta en carreras ganadas, le daba el máximo galardón al rosarino y tucumano por adopción al registrar la última victoria en el Bamba.
En 2013 llegaría el momento mas duro en la vida deportiva de Nicolás, cuando en plena disputa del Enduro Urbano en Jujuy, Nicolás impactaba una vaca en plena recta del especial de enduro, recibiendo como consecuencia un estallido hepático que lo pondría en delicada situación médica donde debimos rezar por su bienestar y su posterior recuperación, que gracias a dios llegó para que pudiera regresar a su vida normal, aunque lógicamente alejada de las pistas y las carreras.
El Six Days San Juan 2014, marcaría su regreso triunfal, cuando sorprendía a propios y extraños con una actuación espectacular dentro de la selección argentina júnior dirigida por ese entonces por el gran Augusto “Chino” Freytes. Fue el amanecer de la resurrección para Nico, para nosotros una nueva bocanada de aire puro en el enduro y el milagro de volver, siempre volver…
“El Toro” como lo bautizamos en ese regreso, planificó un 2015 a puro esfuerzo y ambición, ambición de la buena, la ambición de superarse, de verse obligado a entrenar el doble de lo normal sobre su zona abdominal resentida, para soportar cualquier impacto sobre la secuela dejada por la lesión de 2 años atrás. Así, salió a regalarnos duelos memorables con Luciano Benavides por el trono dejado por Kevin Benavides que por ese entonces comenzaba a “pensar” el cambio de chip al rally raid que hoy lo tiene como figura mundial.
Fueron 2 años increíbles 2015 y 2016, con el “Toro” y con “Faster” quitándoles segundos al tiempo para diferenciarse en cada carrera. Igual, ambos campeonatos se definirían con el último suspiro y quizo el destino, que Luciano se coronara en ambas oportunidades sustentado por supuesto en sus cualidades y sus cierres certeros de campeonato. Pero el Toro no se iba a detener, si sabe de reveses, antes supo de derrotas, porque aprendió a ganar cuando primero aprendió a perder como un señor, por eso este momento es de él y de nadie más, porque aunque no haya podido quedarse con el “certamen invicto” en este 2017, el toro supo esperar el momento y el lugar para esquivar la última estocada y finalmente poder gritarle campeón en la cara a ese circuito que alguna vez lo vió llorar de decepción…
Salud Campeón!…
Hoy… finalmente Nico Kútulas grita campeón, campeón del enduro y más campeón de la vida.