Por quinta vez en su larga y destacada historia, los International Six Days of Enduro (ISDE) llegaron a latinoamérica, por segunda vez en Chile, que se conviertió en el primer país de la región, en repetir la experiencia tras su debut en La Serena 2007. MOTOTIME participó en Viña del Mar de nuestra 6º cobertura internacional y fieles a nuestro estilo, queremos hacer un balance del evento en general, no solo basados en nuestra impresión de lo vivido en el país trasandino, sino también en la experiencia de colegas periodistas que también participaron de la cobertura. Como siempre, tratamos de ser críticos en nuestro análisis ya que consideramos esa forma, la mas correcta para corregir defectos y potenciar virtudes.
Fue un buen Six Days el de Chile 2018?
Siempre la conclusión llega en el final, sin embargo nos adelantamos en este caso, para poder enumerar a posterior los detalles que nos hacen llegar a nuestra impresión. No podemos hablar de un evento con balance negativo, pero sin dudas no será recordado como un ISDE destacado, como si lo fue el de La Serena. A pesar del esfuerzo por parte de entusiastas trabajadores del enduro chileno, la competencia tuvo altos componentes de riesgo innecesarios para pilotos y transeúntes en los enlaces (muchos kms. de autovía y ruta pavimentada), un déficit importante en materia de seguridad para las delegaciones (muchos robos y daños a la propiedad incluso dentro de los predios custodiados por la organización), en lo deportivo, especiales algo monótonos que en muy pocos casos, pudieron aprovechar las bellezas naturales con que cuenta la zona aledaña a Viña del Mar y la mala señalización tanto para pilotos como para el personal que trabajó en la carrera, fueron quizás los puntos mas bajos del evento. El motocross final en Ritoque a orillas del Oceáno Pacífico (armado en tan solo pocos días), junto al Desfile de delegaciones en el centro de Viña (Muy bien amenizado por los encargados de la presentación), fueron los puntos mas destacados de los Seis Días chilenos.
Sensaciones de los extranjeros
Varios integrantes de delegaciones europeas, coincidieron es que no es el tipo de evento del cuál se llevan buenas impresiones, esto sumado a que siempre es complicados “sacar” del viejo continente a equipos y pilotos para competir en otras latitudes, cierta desorganización de los ISDE en Chile, favorecerá sus posturas a la hora de poner reparos en volver a latinoamérica. Nuestro colega Mark Kariya de Dirt Rider USA que realiza la cobertura de su seleccionado nos decía, “Honestamente, y sé que comparto esto con otros veteranos de ISDE con los que hablé en Chile, este no estaba tan bien organizado en muchos frentes. Por ejemplo, faltaba severamente la señalización para dirigir a los espectadores, jinetes, tripulación a las diferentes pruebas y puntos de control. Además, sé que en la sala de prensa, cuando más lo necesitábamos después del Día 6, solo había café y no había agua. Incluso después de que pedimos agua para poder trabajar con menos interrupciones del flujo de trabajo”.
Trabajo de Prensa
El centro de operaciones para la prensa, estuvo situado en el Hotel O’Higgins al igual que para las autoridades de FIM. Cumplió su función ya que estaba aledaño al paddock y esto facilitó el trabajo, la conexión de WiFi fue óptima (parece algo menor pero no siempre es bueno este aspecto) y la atención de los anfitriones fue cordial y de buena ayuda en muchos momentos. Pequeños detalles como el mencionado por Mark Kariya en el punto anterior o el hecho de a que ciertos periodistas les cobrarán el chaleco identificatorio (existía la posibilidad de recuperar el dinero si se devolvía el mismo al final, aunque no se entiende el fin de ello ya que solo sirven para este evento), no alcanzan para opacar una labor correcta de los encargados del departamento prensa del ISDE, ni siquiera explicado en el recorte de gastos que hubo ante la falta de aporte gubernamental para el evento.
Lo deportivo
En este aspecto consideramos al ISDE Chile muy discreto. Un muy bajo porcentaje de deserciones en general, hablan de una competencia técnicamente limitada, donde las principales complicaciones estuvieron dadas en la cantidad de horas arriba de la moto por parte de pilotos, el trabajo de asistencias y pilotos en proteger la máquina ante tanto polvo (algo notorio pero no inusual en los ISDE) y confusiones en señalizaciones y marcaciones que llevaron a pilotos a perderse e incluso tener que abandonar como sucedió con el astro local Benjamín Herrera, perdido en un enlace. Esta situación también decantó en un ISDE sin sorpresas, ya que una vez que los seleccionados marcaron pequeñas ventajas, no hubo dureza suficiente en enlaces y especiales, que pudieran entregar novedades de importancia en la clasificación de cada clase. La ausencia de arena en los primeros cinco días de carrera, fue producto de que grupos ambientalistas y la máquina de impedir de siempre, no permitieron aprovechar sectores que le hubieran dado a la carrera, otra faceta totalmente distinta y un marco mucho mas espectacular y exigente.
Los argentinos
Si bien la vara alta dejada por figuras como los Benavides, los Caimi y los Giustozzi por nombrar algunos pilotos de la historia dorada reciente del enduro nacional, es difícil de igualar en tiempos de recambio para nuestro enduro, donde el 6º lugar conseguido por el Trophy argentino en Navarra 2016, ilusionaban a mas de uno. Sin embargo, la pronta lesión del as de espada argentino Nicolás Kútulas (corrió todo el ISDE muy lesionado), la entrega de una moto distinta a la pactada por Fernando Correa y el bajo nivel de deserciones en los seleccionados de punta (solo Jaume Betriu en España, Lyndon Snoodgrass en Australia y el mencionado Benja Herrera en Chile), no permitieron avanzar mas allá del 11º puesto a un seleccionado nacional, que también se mantuvo en carrera completo, sin embargo entregando el primer oro para Diego Llanos de destacada labor y un resultado final que puso a la Argentina en segundo escalón latino, lo cuál no es poca cosa.
En el seleccionado Junior, la salida por lesión de José María Mercado diezmó sus chances de avanzar, pero cumplió sus objetivos de aprendizaje y constancia, con Franco Ayuso cerca del oro y Santiago Corazza bien asentado. La selección femenina no la tuvo fácil, atravezó muchos inconvenientes pero los sacó adelante con coraje, logrando una histórica medalla de plata para Julieta Camarda y dos de bronce para Maribel Giordani y Carla Scaglioni, acompañado del placer de consagrase en su debut como mejor seleccionado latino. Los Clubs team oficiales también lograron cumplir sus objetivos, el primero entrando en el Top Ten de la clasifica, con medalla de oro para Martín Mercado y dos buenas actuaciones de Nahim Nader y Alvaro Zamora. El segundo, dentro del Top 20, con momentos brillantes para cada uno de los jóvenes integrantes Juan Cruz Martínez, Juan Ignacio Salgado e Icaro Livetti, quiénes fueron colocados allí como la apuesta mas fuerte a futuro de nuestro enduro.
En lo adyacente, fue notoria la ausencia del entrenador nacional que hubiese provisto ayuda a los pilotos, tanto en la previa como en el desarrollo mismo de la competencia. La comisión Nacional de enduro que estuvo a cargo de la coordinación de los seleccionados, realizó un valorable trabajo en la preparación previa, con entrenamientos preparativos (uno muy destacado por los pilotos en San Juan) y en la fasceta administrativa, aunque ya en suelo chileno, hubo inconvenientes y demoras en las inscripciones por falta de delegado según testimonios de los pilotos y una comunicación que se debería mejorar mucho en cuanto a temas delicados como las coberturas médicas de muchos pilotos, que responsables también en parte, recién se enteraban de la falta de cobertura con la carrera ya inicada, responsabilidad que también le podría caber a la Federación chilena en el contralor de esta situación, a la hora de realizar los chequeos administrativos correspondientes. La indumentaria, si bien mejoró sustancialmente, no estaría mal contratarla en exclusividad para los seleccionados cada año, ya que la mayoría de las delegaciones se mostraban uniformes en su indumentaria tanto en la marca, como en el diseño y los colores de los mismos. Los equipos argentinos mostraron una imagen de unión muy importante y de cooperación en muchos casos, como por ejemplo a la hora de las asistencias donde vimos recibir ayuda mutua entre pilotos (cambiando neumáticos por ejemplo), siendo los únicos autorizados a hacerlo, ya que las asistencias no pueden tocar la moto para esos casos.
Economía
Los reportes de la prensa chilena hablan de una pérdida económica importante por parte de los organizadores. El costo de un ISDE ronda el millón y medio de euros, al parecer la falta de aporte gubernamental y la mala venta de sponsors privados, dabán en la previa un número en rojo importante, por lo que se recortaron gastos en distintas áreas como contratación de marshalls, falta de señalización y otros ítems, que se notaron en el producto final del evento.