El deporte en general y el enduro en particular, suelen ofrecer a menudo gestos de grandeza humana, tal el caso de la conmovedora historia de Genaro Mendoza, este piloto de tan solo 8 años que nació con hemiparesia infantil, al sufrir falta de oxígeno al nacer, pero que al ver a su padre Poly Mendoza desde siempre arriba de una moto, quiso hacer lo mismo todos los días. Es así que Genaro, con la ayuda de su hermana Lourdes y su mamá Carla Torres, no solo tiene su moto adaptada, sino que largó la final de la Copa del Norte en Orán, aunque lo más importante de todo esto, sea saber que el tomar decisiones arriba de las dos ruedas, lo ha ayudado con su dificultad de gran manera según nos cuenta su papá.
Poly nos cuenta, “en la familia somos todos motoqueros, así que a pesar de su parálisis parcial y la epilepsia que lleva, lo fuimos llevando de a poco hacia este mundo, y si bien esta es su primer carrera, vemos lo bien que le hace y lo mucho que lo estimula ser partícipe de nuestra àsión, que ahora también es la de él. Debo agradecer a Rafael Montero y Sebastián Morillo, dos amigazos que nos alientan y nos ayudan a seguir con esto, que esperemos siga por mucho tiempo porque a Genaro le hace muy bien, y a nosotros también”, concluyó Poly.