A los clásicos del enduro argentino no le faltan jamás emociones, quizás por ello la 2º edición del Desafío Misiones, sin intención ni aviso previo, debió enfrentar un duro revés climático con más de 120 milímetros de lluvia caída, en la noche previa y que se extendió en la mañana hasta minutos después de su largada. Bajo el agua que caía de a baldazos, la organización en conjunto con todos los componentes asignados a la competencia, pusieron en marcha un plan B sobre un circuito de 35 Kms. en vez de los 80 Kms. previstos, pero realizable ante tamaña condición, sobre todo preservando la seguridad del piloto como consigna principal, logrando un acierto estupendo en cada una de las decisiones a la luz del resultado final, que fue una carrera durísima, de hard enduro sin intención, que dejó a los pilotos extenuados, pero en su gran mayoría felices de haber enfrentado un verdadero desafío, que en definitiva, fue lo que vinieron a buscar, aunque de otra forma.
Con el panorama ya expuesto, se movilizó una enorme cantidad de gente en Leandro Alem, para en menos de una hora, redireccionar policia, bomberos, controles, rutas sanitarias, marcaciones, puentes sobre arroyos y varias cosas más, sin precedentes al menos en cuanto a nuestra experiencia de 13 años. Así, se largó una carrera que para muchos pilotos, estaba condenada a la suspensión, dando como resultado una durísima prueba con mucha agua y barro como principales obstáculos, pero que en ningún momento impidió su normal desarrollo, como si su idea hubiese sido concebida de esa forma desde un principio. Lejos quedaron las pruebas sobre piso apenas húmedo, floreciendo la actitud de la gran mayoría de los jinetes (solo unos pocos decidieron no largar bajo esas condiciones), para enfrentar la situación y responder a una organización que movió cielo y tierra, para darle a sus pilotos lo que fueron a buscar a Misiones, aventura, ardua competencia, enduro verdadero y vencer a la difícil selva que se las puso bien brava, antes de rendirse a sus pies.
En la parte alta, sabíamos que estábamos ante un carrerón de difícil pronóstico, donde volvió a emerger la creciente figura de Luciano Robledo (KTM-MIAG-Zavadivker-Etiketten-Factory Race), para quedarse con un valioso triunfo, que lo deposita por primera vez en el año en soledad, en la punta del Campeonato del Enduro Classics Series. Luciano decía en el final, “Fue una dura carrera, en principio parecía que quedaría corta, pero en realidad si bien podíamos girar una vuelta más, esto hubiese sido complicado y muy arriesgado para las motos, que venían sufriendo la exigencia. Las condiciones climáticas sorprendieron, pero me ha tocado correr así varias veces en España, incluso con lluvias torrenciales en carrera, acá por suerte dejó de llover al momento de correr”, explicó. Detrás, terminó José María Mercado (KTM Argentina), que cedió el liderazgo compartido, solo pagando el precio de un pequeño error en el inicio de la carrera, que no le permitió recuperar ante Robledo, que no tuvo inconvenientes esta vez. Tercero en gran labor, nuevamente el seniors debutante Maximiliano Sartori (Husqvarna-Sartori Motos Racing), que exprimió su localía para meterse en el podio grande, no exento de sufrir un terreno que no lo reconoció como su hijo a la hora de exigirle, pero alcanzando para superar a Luciano Bellone (KTM Argentina), un hueso duro de roer y que venía con el impulso de una gran triunfo en el Pre Transmontaña.
Los rostros de los protagonistas se robaron el show, al principio con incredulidad ante la situación caótica por momentos desde lo climático, creyendo que habría sido un viaje en vano sin posibilidades de escapatoria, pero más tarde, esos mismos rostros se transformaron mezclados en cansancio, satisfacción, excitación y avidez por contar lo vivido, a medida que arribaban al final, tras superar todo lo que fueron encontrando, cuando para muchos de ellos, decían que esta había sido la experiencia mas extrema de enduro realizada, donde incluso muchos decían no creerse capaces de superar, hasta que lo pudieron hacer en Misiones. En Seniors B, una nueva victoria de Silvio Gesell (Husqvarna), sacando a relucir todo el bagaje de experiencia del cordobés, en Junior A otro paso firme del local Santiago Burger (Husqvarna-Sartori Motos Racing), no exento tampoco de verse sorprendido por su “propia” selva que lo puso a “trabajar” de lo lindo.
En las Masters A,B, C y D, las figuras del mendocino Martín Muller, el tucumano Gastón Leavy, el mendocino Walter Dube y el misionero Néstor Sartori, treparon a lo más alto en sus categorías respectivamente, en este caso sacando a relucir sus experiencias de tantas carreras encima, para derrotar a esta selva que se reveló a último momento y sin aviso previo, como suele suceder en estos clásicos de largo aliento, ya que recordamos algunas memorables ediciones, del Transmontaña, el Suns Race y el Transvelasco, pasadas por agua, niebla, barro y algunas inclemencias climáticas más. Para el resto de las categorías en su mayoría, aventura pura, descubrir en muchos casos el valor y el coraje que otorgan estos enduros que parecen imposibles, pero que terminan dejando orgullo deportivo y espíritu de superación como ningún otro, porque vendrán otros, de eso no hay duda y a ellos, ya no los encontrará “inexpertos” y menos, los van a “amedrentar” tan fácilmente de ahora en más.